💸 El coste del abandono: 237.000 euros perdidos por no construir el Museo
En el año 2009, el Ayuntamiento de Alhama de Almería, bajo el gobierno del PSOE, solicitó una subvención pública de 237.000 euros a la Junta de Andalucía para construir el Centro de Interpretación de Aguas Termales, un proyecto turístico llamado a convertirse en motor económico y cultural para el municipio.
La subvención fue concedida. El edificio se empezó a levantar gracias a los terrenos que la familia Urrea Mizzi permitió usar gratuitamente mientras se formalizaba un convenio de permuta aprobado por el pleno.
El objetivo era claro: atraer turismo y generar ingresos para los vecinos de Alhama.
❌ ¿Qué ocurrió?
El proyecto quedó paralizado por decisión política del alcalde Cristóbal Rodríguez López (Partido Popular), el Ayuntamiento:
No cumplió con el proyecto, ni ejecutó las obras comprometidas.
No devolvió el terreno ni entregó el solar pactado a la familia, pese a haber ocupado la finca durante años.
No justificó el uso del dinero recibido, ni habilitó el centro.
⚖️ ¿Qué consecuencias ha tenido?
La Junta de Andalucía, al comprobar los incumplimientos, ordenó al Ayuntamiento devolver la subvención.
Esto quedó confirmado por la:
📄 Resolución de reintegro (2013): exige la devolución de 177.750 € más intereses, sumando un total de 207.675,31 € a cargo del Ayuntamiento.
📄 Sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (2018): desestima el recurso del Ayuntamiento y ratifica el reintegro por incumplimiento de objetivos y falsedad en la solicitud de la subvención, ya que no disponía del terreno al solicitarla, lo cual fue ocultado.📄 Memoria justificativa presentada por el Ayuntamiento fue insuficiente. El centro nunca funcionó, y hoy es un simple almacén municipal, sin uso turístico ni rentabilidad para el pueblo.
📉 ¿Qué significa esto para los vecinos?
Este incumplimiento político ha tenido un coste económico real para Alhama:
Se han perdido más de 200.000 euros de dinero público, que debían destinarse a un espacio cultural y turístico.
Se ha frustrado un proyecto que podría haber generado visitas, empleo y actividad económica.
Se ha dañado la imagen del pueblo, y se ha privado a generaciones futuras de una inversión clave.
